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Modelo de atención con parteras

La partera es el profesional de la salud que ofrece atención

primaria durante el embarazo, el trabajo de parto y el parto, a mujeres que no se encuentran en grupos de riesgo.




"Una partera es una persona que habiendo sido admitida con regularidad a un programa educativo de partería debidamente aprobado en el país en el cual se localiza, ha completado satisfactoriamente el curso prescripto de estudios en partería y ha adquirido las calificaciones precisas para ser registradas y/o legalmente autorizadas a practicar la partería."

La Confederación Internacional de Parteras (ICM) cree que una partera ofrece el cuidado basado en la filosofía, que influye en el modelo de cuidado y rige su asistencia. Las parteras independientes que conformamos esta Asociación adherimos y adoptamos la siguiente filosofía:


[1] Filosofía y Modelo de cuidado de partería. ICM.-Revisada el 15 de junio de 2011 en la Reunión del Consejo en Durban. http://internationalmidwives.org/who-we-are/policy-and-practice/icm-international-definition-of-the-midwife/


DECLARACIÓN DE CREENCIA


Como parteras creemos que:


  1. El embarazo, parto y puerperio son experiencias profundas, que llevan un significativo sentido para la mujer, su familia y la comunidad.

  2. El nacimiento es un proceso fisiológico.

  3. Las parteras son la mayor parte abastecedoras de cuidados apropiados para asistir mujeres durante el parto.

  4. El cuidado de la partería autoriza a las mujeres para asumir la responsabilidad de su salud y la de sus familias.

  5. El cuidado de la partería se produce en asociación con mujeres y es personalizado, continuo y no autoritario.

  6. El cuidado de la partería combina el arte y la ciencia. El cuidado de partería es holístico con la naturaleza, conectado con la tierra en un entendimiento de las experiencias sociales, culturales, emocionales, espirituales, psicológicas y físicas de mujeres y basado en la mejor evidencia disponible.

  7. Las comadronas tienen confianza y respeto por las mujeres y sus capacidades en el parto.

  8. La mujer es la persona con poder de decisión primario en su cuidado y tiene derecho a la información que refuerce sus capacidades en la toma de decisiones.

Por consiguiente:


  1. El cuidado de la partería promueve, protege y apoya los derechos reproductivos de la mujer y respeta la diversidad étnica y cultural.

  2. La práctica de partería promueve y aboga por la no intervención en el parto natural.

  3. La práctica de partería fortalece la confianza de la mujer para manejar su parto.

  4. Las parteras usan la tecnología de manera apropiada y efectúan la derivación oportunamente cuando los problemas surgen.

  5. Las parteras ofrecen cuidados anticipados y adaptados.

  6. La parteras proporcionan a las mujeres la información apropiada y el asesoramiento de forma que promueven su participación y facilitan la toma de decisiones informadas.

  7. El cuidado de partería mantiene el respeto y la confianza mutua entre la partera y la mujer.

  8. El cuidado de partería promueve y protege activamente el bienestar de la mujer y aumenta el estado de salud del bebé.

EN NUESTRA PRÁCTICA REPRODUCIMOS EL MODELO DE PARTERAS DE ONTARIO (CANADÁ)

"La partera es el profesional de la salud que ofrece atención primaria durante el embarazo, el trabajo de parto y el parto, a mujeres que no se encuentran en grupos de riesgo. Asimismo, las parteras asisten a la madre y al bebé durante las seis semanas posteriores al parto”

Las parteras somos entonces, profesionales de la salud primarios, responsables de sus propios clientes.


Filosofía del modelo profesional de las parteras de Ontario

Se basa en tres principios:


CONTINUIDAD DE CUIDADOS

Las parteras ofrecen asistencia, durante el embarazo, el trabajo de parto, el parto y las primeras seis semanas posteriores al parto. La continuidad de la atención está presente a lo largo de todo el proceso reproductivo, se inicia normalmente en el embarazo, cuando la mujer se contacta por primera vez con la partera; no es una atención fraccionada, o circunscripta a una etapa del proceso. La atención ofrecida es personalizada, una partera, o un grupo reducido de parteras (no más de cuatro) son referentes de la atención. Están disponibles, a partir del compromiso en la asistencia, las 24 hs (guardia pasiva), los siete días de la semana, y durante todos los trimestres, y todo a lo largo del trabajo de parto y las primeras 6 semanas pos parto. La continuidad de la atención de la partería es alcanzada cuando una relación se desarrolla con el correr del tiempo entre una mujer y una partera o equipo de parteras.


Las parteras construyen un vínculo emocional y de confianza con las mujeres a las cuales les prestan servicio; y están disponibles las 24hs del día, los siete días de la semana. La atención del embarazo, parto y posparto por parteras ha mostrado que las mujeres embarazadas priorizan el trabajo con un “profesional de la salud conocido”. Las mujeres valoran la oportunidad de desarrollar una relación de confianza con sus parteras. Esta relación les permite a las parteras disminuir mucha de la ansiedad del nacimiento, y esto a menudo resulta en una mayor satisfacción de la mujer asistida y en una menor incidencia de intervenciones costosas.


DECISIONES INFORMADAS

La partera es responsable de velar por el bienestar del binomio madre-hijo y de brindar toda la información de forma actualizada y precisa. Las mujeres/clientes toman decisiones sobre el cuidado que reciben, las parteras proporcionan información a fin de ayudarlas a tomar decisiones informadas.


La información brindada se referirá a:

  • Formación y experiencia profesional, de la partera asistente.

  • Servicios que puede brindar, incumbencias de su profesión.

  • Continuidad de cuidados, interconsultas, derivación.

  • Rol y responsabilidad de la mujer y su familia.

  • Acceso a su historia clínica y secreto profesional.

  • Estudios de laboratorio, pruebas, procedimientos (de que se trata, datos que refleja, resultados, efectos colaterales etc)

  • Tratamientos, medicaciones (eficacia, eficiencia, efectividad, conductas alternativas, ventajas, desventajas etc)

  • Evidencia Científica relevante.

  • Ejercicio y protocolos utilizados en la asistencia.

  • Evolución del embarazo, parto y puerperio (mamá y bebé).

  • Riesgos de un parto en casa.

  • Fisiología de un parto espontáneo, variaciones individuales.

La mujer, junto a su familia puede decidir a partir de esa información, las conductas que considera apropiadas para preservar su salud y la de su bebé, e incluso cuáles considera innecesarias o perjudiciales, haciéndose responsable de las consecuencias de sus elecciones. Se refleja claramente el concepto de “evitabilidad” [1] en la práctica de las decisiones informadas. En la atención primaria de la salud, se propicia la participación de los individuos, fomentando el autocuidado y la autodeterminación.


Como vemos es este el modelo de atención la responsabilidad no es 100% de una de las partes, sino compartida, entre la proveedora de atención y la familia.


Como parteras nuestro rol es defender el interés de nuestros clientes respetando los procesos individuales y respaldando sus decisiones. Pero a la vez, si no estamos cómodas o seguras con las decisiones que toman las familias, corresponde comunicarlo y contemplar la recesión de la atención y/o derivar a una colega que sí pueda acompañarlos.


La elección del parto en casa, lleva a los padres a una elección consciente, no delegan la responsabilidad totalmente en el profesional que asiste; las parteras deben trabajar durante las consultas en pos de la toma de decisiones informadas, no deben manipular información a favor de lo que consideran correcto (según preconceptos, usos y costumbres etc), el intercambio continuo de conocimientos se realiza de forma cooperativa y no-autoritaria.


En síntesis, las decisiones informadas nos obligan como profesionales, a estar muy actualizadas en cuanto a capacitaciones en la especialidad, a apoyarnos en medicina basada en las evidencias (en cuanto a prácticas y conductas), y a conocer medicinas alternativas para brindar otras opciones. A las familias las enriquece porque se transforman en actores de su propia salud y los afianza en su autonomía ya desde el embarazo mismo, fundando bases firmes aplicables a la crianza y a la vida misma.


[1] Evitabilidad: capacidad de comprender la existencia de riesgo de enfermar o morir, reconocer y aceptar acciones, intervenciones, prácticas simples, que beneficien y favorezcan la salud; capacidad de discernimiento que permita no optar por conductas perjudiciales para la salud.


ELECCIÓN DEL LUGAR DEL NACIMIENTO

En nuestro actual sistema médico, público y privado sería factible aplicar las decisiones informadas, si las consultas no son breves, ya que requieren de tiempo para conversar los diferentes temas. Pero ello requiere una coherencia con el resto de la asistencia también. Por ejemplo, la posibilidad real de optar por tratamientos, de elegir la posición para parir etc, y ello exige un cambio de paradigma en la atención.

La continuidad de cuidados sólo se puede aplicar al desempeño independiente de las parteras, acompañando familias que deciden parir en su casa; ya que en el sistema de salud imperante, la partera sólo acompaña determinadas etapas del proceso reproductivo. Asiste la evolución del embarazo, o del trabajo de parto-parto (según la Institución) o el puerperio, con énfasis en la atención materna o asesoramiento en lactancia (poco y nada atención del recién nacido).

El modelo de partería canadiense es aplicable en la actualidad en nuestro país, sólo a la asistencia independiente del parto planificado en domicilio. Las desventajas que implica la no articulación del modelo de asistencia, con el sistema de salud formal, serán tratadas posteriormente.


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